Consiste en usar alineadores transparentes que se cambian cada 7 o 14 días según la recomendación del ortodoncista. Estos alineadores gradualmente realinean los dientes y deben usarse la mayor parte del día, excepto durante las comidas.
Son cómodos y estéticos, ya que se pueden quitar y poner fácilmente. La cantidad de alineadores varía según la complejidad del caso y puede ser aplicado en pacientes de todas las edades. A veces, para aumentar la eficacia, se usan pequeños botones transparentes llamados ataches en el exterior de los dientes.